Del 10 al 11 de octubre, Mi Pueblito se transformó en el punto de encuentro para celebrar una de las festividades más alegres y esperadas del año: el Oktoberfest Panamá.

Un evento que, más allá de la cerveza, se ha convertido en una verdadera fiesta cultural donde panameños y visitantes disfrutan de música, gastronomía y ese espíritu de unión que define al país.

Inspirado en la tradicional celebración alemana, el Oktoberfest panameño logra reinterpretar la esencia del festival con un toque local: aquí, la cerveza se mezcla con la calidez de la gente, el ritmo de la música tropical y los sabores auténticos de la cocina nacional. Las marcas panameñas de cerveza artesanal tuvieron un papel destacado, mostrando la evolución y creatividad de una industria que cada vez gana más terreno.


Durante dos días, el ambiente en Mi Pueblito estuvo lleno de energía y color. Turistas y locales compartieron largas mesas entre risas, brindis y presentaciones de artistas que pusieron a todos a bailar.
Pero el Oktoberfest Panamá no solo celebra la cerveza, sino también la unión y el orgullo de compartir. Es una muestra de cómo las tradiciones del mundo encuentran su lugar en el corazón de Panamá, un país que abraza la diversidad con alegría y hospitalidad.

Porque si algo une a los panameños, además del amor por la buena comida y la música, es esa capacidad de celebrar juntos cada momento con una cerveza en la mano y una sonrisa.




