Fotos: Cortesía Aristides Ureña / Daniel Zuluaga
Desde este 9 de abril, el Festival Internacional de Cine de Panamá celebra una nueva edición que reafirma su lugar como uno de los encuentros culturales más relevantes de la región. Durante cuatro días —del 9 al 12 de abril— la ciudad se convierte en escenario de historias que cruzan fronteras, consolidando a Panamá como un punto de conexión para la industria cinematográfica contemporánea.
En esta edición, el festival adquiere una dimensión especial al desarrollarse en tres espacios icónicos de la ciudad: el Teatro Nacional, la Ciudad de las Artes y el Museo del Canal. Más que sedes, son escenarios que aportan carácter y profundidad a cada proyección, elevando la experiencia del cine hacia un diálogo directo con la arquitectura, la historia y la identidad cultural del país.


El museo del Canal, el Teatro Nacional y la Ciudad de las Artes serán los «venues» principales del Festival. Una oportunidad como pocas para vivir una experiencia cultural por partida doble.
A lo largo de los años, el IFF Panama ha construido una identidad sólida sin perder su vocación global. Bajo la dirección de Karla Quintero Taylor, el festival continúa fortaleciendo su alcance, reuniendo producciones de múltiples geografías y consolidando un espacio donde convergen industria, talento y audiencia.
La programación de 2026 confirma esa apertura con una selección que reúne cine de Europa, Asia, África y América Latina. Thriller, drama, ciencia ficción y documental conviven en una curaduría que privilegia la diversidad de voces y la exploración narrativa, proponiendo una experiencia que va más allá de la pantalla.
Dentro de esa selección, el cine panameño ocupa un lugar protagónico. No como presencia simbólica, sino como reflejo de una industria en evolución. Títulos como Paraíso Tropical de Abner Benaim, Saloma de Miguel González, Cautiverio de Omar Calvo y Cabeza de Ratón de Martín Proaño evidencian una mirada más madura, con historias que exploran identidad, territorio y nuevas formas de contar. A estas se suman propuestas como En busca del Indio Conejo y El viaje del Kokorrdit, que conectan el cine con la memoria y las raíces culturales.


Las experiencias del Festival Internacional de Cine de Panamá no se limitarán a las proyecciones en los teatros. Dentro del calendario de actividades también se anuncian funciones al aire libre para hacer llegar el arte cinematográfico a la mayor cantidad de personas posible.
Desde Living Panamá, esta presencia se reconoce por su calidad. Es un cine que dialoga con el mundo desde una voz propia, capaz de emocionar, competir y permanecer en la conversación internacional.
El festival también amplía su alcance más allá de las salas tradicionales con funciones al aire libre, proyecciones para toda la familia y espacios de conversación con creadores. Es una experiencia que se vive en colectivo, donde el cine se convierte en un lenguaje compartido.
El IFF Panama reafirma así su lugar como plataforma cultural y como vitrina para el talento que hoy se proyecta desde Panamá hacia el mundo.
La invitación es a explorar la cartelera completa en la página web del festival, comprar tus boletos a través de panatickets, y a seguir de cerca sus redes sociales @iffpanama y @livingpanamamagazine para mantenerte informado.



