Panamá se abre paso en una de las disciplinas más intensas y globales del deporte contemporáneo: las artes marciales mixtas. Este año, la Combat Fusion League (CFL) levantó su bandera en la ciudad de Panamá como una nueva promotora de MMA que busca no solo elevar el nivel competitivo en la región, sino también convertir al país en un punto de encuentro para el turismo deportivo y el talento internacional.
CFL surge como una plataforma de desarrollo que combina entrenamiento, mentoría y visibilidad mediática para peleadores emergentes de todo el mundo. Su propuesta es profesionalizar el deporte panameño y, al mismo tiempo, mostrar al mundo que Panamá tiene el escenario, la organización y la energía para acoger eventos de alto impacto.

En su primera edición, la liga recibió a atletas locales e internacionales que ofrecieron combates memorables. Entre ellos destacó Eddy Lankas, un peleador estadounidense que, cautivado por Panamá, decidió debutar dentro de esta nueva generación de eventos. Con un estilo explosivo y determinación admirable, Lankas ha emocionado al público con sus finalizaciones, acumulando ya dos victorias consecutivas dentro de la CFL. Su historia, marcada por el apoyo incondicional de su padre y su conexión con el país, se convirtió en uno de los momentos más emotivos de la noche. Un debut que no solo fue deportivo, sino también simbólico: una muestra de cómo el deporte puede tender puentes entre culturas.


Pero más allá de sus logros inmediatos, Eddy Lankas promete ser una de las figuras más destacadas con su disciplina, su capacidad técnica y su compromiso con el crecimiento del deporte lo posicionan como un nombre que podría resonar más allá de las fronteras. Su evolución dentro de la CFL refleja el espíritu de una nueva generación de peleadores que ven en Panamá un punto de partida para grandes carreras internacionales.

Más allá del octágono, la CFL representa un impulso económico y turístico. Cada evento moviliza a fanáticos, medios, patrocinadores y visitantes, generando actividad hotelera y gastronómica en torno a la ciudad. Es, en esencia, una vitrina moderna del potencial panameño: un país capaz de combinar adrenalina, hospitalidad y proyección internacional.
Así, la escena de las artes marciales mixtas en Panamá comienza a escribir su propio relato. Uno donde el deporte se transforma en motor de crecimiento, donde los atletas locales encuentran nuevas oportunidades, y donde figuras como Eddy Lankas demuestran que la pasión por Panamá puede nacer incluso entre las cuerdas del octágono.



