En Panamá hay lugares que hablan solos, incluso cuando uno apenas los mira. Y las iglesias del Casco Antiguo son precisamente eso: espacios donde la arquitectura, la memoria y la fe se mezclan con la vida cotidiana del barrio.
Por eso, al conocer más de cerca el proyecto Iglesias del Casco Antiguo (ICA), vemos todos los días que hubo más de diez años de restauraciones, gestiones y trabajo silencioso para mantener vivo este patrimonio.
Ese esfuerzo entra en una fase completamente nueva: una etapa más organizada, más clara y pensada para transformar la experiencia turística y cultural del Casco. No se trata solo de “visitar una iglesia”, sino de comprender lo que significan en la historia de Panamá.

Detalles que revelan otra dimensión del Casco
Es aquí donde empiezan a aparecer historias que normalmente pasan desapercibidas:
- Iglesia de La Merced: su fachada barroca original fue desmontada piedra por piedra y llevada desde Panamá Viejo en el siglo XVII. Hoy se ve impecable, pero conserva ese aire antiguo que la hace única.
- Iglesia de San José: famosa por su Altar de Oro, que sobrevivió al saqueo de Henry Morgan porque los monjes lo pintaron de negro para ocultarlo.
- Iglesia de San Francisco de Asís: una de las restauraciones más delicadas, especialmente por el trabajo en madera y el campanario.
- Templo de Santo Domingo: más allá del Arco Chato, su estructura fue clave para demostrar que Panamá no tenía actividad sísmica relevante, algo que influyó decisiones urbanas durante todo el siglo XX.

Un circuito completo para entender el patrimonio
La nueva fase de ICA integra seis iglesias icónicas del Casco Antiguo y las conecta con espacios que elevan la experiencia cultural:
- Museo de la Merced
- Museo de Arte Moderno
- Mirador 360° en San Francisco de Asís
Todo acompañado de tours guiados, recorridos sensoriales, actividades culturales y programas educativos que enlazan a las comunidades con más de 350 años de historia.
Para garantizar su conservación, ICA introduce una tarifa simbólica de B/.2.00 por iglesia, destinada exclusivamente a restauración y mantenimiento especializado. Las experiencias más completas van de B/.5.00 a B/.35.00, con precios especiales para niños, estudiantes y jubilados.
Eso sí: las misas, celebraciones litúrgicas y visitas para oración siguen siendo totalmente gratuitas, y en fechas como Semana Santa se mantendrá la política de puertas abiertas.
Además, se habilitaron Centros de Visitantes en La Merced, la Catedral y San Francisco, abiertos de 8:00 a.m. a 6:00 p.m., para orientación, compra de entradas y apoyo digital.
Cuando la tradición se cruza con la tecnología
Otro punto clave de esta etapa es la manera en que mezcla patrimonio con innovación.
Ahora ICA trabaja junto a GOTUURI, que centraliza todas las reservas en una sola plataforma y permite integrar a operadores turísticos y agencias bajo un esquema profesionalizado de comisiones.
A esto se suman aliados estratégicos como Copa Airlines, Visa, la ATP y PROMTUR, que aportan conectividad, pagos digitales y proyección internacional. La meta compartida: posicionar a ICA como un referente del turismo cultural y espiritual en Panamá.

Un proyecto que mira al futuro sin olvidar de dónde viene
Más allá de los números y las mejoras estructurales, el mensaje central es mostrar que el patrimonio también puede evolucionar, crecer y modernizarse sin perder su esencia.
Las iglesias del Casco no son solo lugares para visitar. Son espacios donde la historia se siente, donde la ciudad respira distinto y donde miles de personas —locales y turistas— encuentran algo significativo a su manera.
ICA no solo restaura edificios; restaura vínculos con nuestra memoria.
Y este nuevo capítulo demuestra que aún hay muchas historias del Casco que están listas para contarse, si aprendemos a mirarlas con otros ojos.



