Panama Crossroads se vivió como una experiencia que activó todos nuestros sentidos. Desde el primer recorrido, quedaba claro que no se trataba solo de un festival, sino de un espacio donde música, cultura y comunidad convivieron de forma orgánica. En esta nota te invitamos a hacer un recorrido por todos los stands de experiencias dentro del festival.



A medida que caía la noche, el entorno se transformaba. Luces de neón, colores intensos y una iluminación cuidadosamente pensada hacían que, aun siendo de noche, todo se sintiera abierto, vibrante y en constante movimiento. Cada área tenía su propia energía, invitando a descubrir el festival paso a paso.
La música fue el eje que lo articuló todo. Con cuatro escenarios activos —Cacao Amor, Casa Together, Club Paralelo y el Heineken Stage— Panama Crossroads ofreció un recorrido sonoro diverso, con propuestas para todos los gustos. Desde sets electrónicos y fusiones experimentales, hasta sonidos alternativos, latinos y propuestas de gran formato que marcaron momentos clave del festival.
El Heineken Stage concentró algunas de las presentaciones más esperadas, con artistas internacionales y regionales que conectaron con el público desde la energía colectiva. Artistas como Orishas de Cuba y Residente de Puerto Rico nos regalaron momentos especiales, de esos que se quedan en la memoria y confirman la dimensión que ha alcanzado el festival.


En otros puntos del recorrido, escenarios como Club Paralelo y Casa Together ofrecieron una experiencia más cercana y envolvente, mientras que Cacao Amor se convirtió en un espacio donde la música, la estética y el ambiente se sentían íntimos y bien curados. Cada stage tenía identidad propia, pero todos dialogaban entre sí.
La experiencia se completó con una propuesta gastronómica que fue parte esencial del recorrido. El Gastrofest Stage se reunieron chefs reconocidos como Cuquita Arias de Calvo, Andrea Pinzón (entrevistas destacadas de nuestra 3a. y 4a. edición), Fulvio Miranda junto a Andrés Morataya, Alex Rodríguez, Armando J. Bramwell y Joseph Archibold, quienes cocinaron en vivo, sumando sabor y narrativa a una experiencia ya multisensorial.
Más allá de los nombres y los escenarios, lo que definió a Panama Crossroads fue cómo todo se integró. Música, gastronomía, arte y personas compartiendo el mismo espacio, sin prisas, sin divisiones, dejando que la experiencia fluyera de forma natural.

Panama Crossroads dejó la sensación de una ciudad que se expresa a través de la cultura: luminosa, diversa y conectada. Un festival que no se limita a presentaciones, sino que construye momentos compartidos y reafirma el lugar de Panamá como punto de encuentro cultural.
¡Más momentos Crossroads!














Fotos: Daniel Zuluaga



